SI ESTÁS PENSANDO EN EMPRENDER, POR FAVOR RECIBE ESTOS SIETE CONSEJOS

 

El emprendimiento resulta muy atractivo para muchos millennials. Sin embargo, tomar la decisión de comenzar un nuevo negocio no es fácil. Hemos conocido a muchos jóvenes que llevan años planeando su proyecto de emprendimiento y no han logrado todavía dar el paso definitivo.

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por Nicolás Vergara

Y es que, en efecto, son muchos los riesgos implícitos en esta decisión. De allí la importancia de hacerlo de la forma más estratégica posible, y buscando minimizar el riesgo de quedar en una situación económica complicada y con la autoestima debilitada si los resultados no son los esperados.

Pienso que al haber creado tantos emprendimientos, algunos exitosos y muchos otros fallidos, desde la venta ilegal de brownies en mi colegio, hasta la creación de una plataforma digital para el empoderamiento de emprendedores Hispanos en los Estados Unidos, he ganando una experiencia que puede resultarte útil en tu idea de crear un nuevo negocio.

Permíteme darte siete consejos que pienso pueden ayudarte si está pensando en crear su propio negocio:

1. Encuentra tu propósito de vida y construye tu nuevo negocio alineado con él

La época en que una persona podía tener un negocio desconectado de su plan de vida es, en mi opinión, parte del pasado. Hoy en día, para tener éxito en una iniciativa privada, se requiere que la actividad principal de la empresa apasione al empresario hasta tal punto, que trabajar sea su actividad favorita.

El mundo de los negocios es cada vez más competitivo y las actividades de comercio que requerían poco valor agregado están ya en manos de hábiles empresarios que han construido grandes barreras de entrada para proteger sus ventajas competitivas.

Para tener éxito en un negocio hoy, se requiere estar dispuesto a hacer esfuerzos tan grandes que resulte difícil diferenciar las horas laborales de las de descanso, y para esto es determinante que el emprendimiento tengan un propósito superior, el cuál esté alineado con el propósito de vida del empresario.

2. Asegúrate de ser mejor que al menos el 95% de quienes van a ser tus competidores

Además de apasionarte lo que haces, es importante entender si tienes las competencias y habilidades necesarias para triunfar en el negocio que estás escogiendo. Te recomiendo realizar un análisis objetivo de los recursos y capacidades que se requieren tener éxito en la industria que te llama la atención, y contrástalo con un tu propio análisis DOFA. El hecho de que algo te apasione, no garantiza que puedas hacerlo mejor que los demás.

Procura también hacer un plan de estudio y capacitación que te mantenga actualizado y te lleve a ser un verdadero maestro en lo que haces.

3. Asegúrate de que exista una oportunidad en el mercado

Es posible que te apasione una actividad y que la hagas muy bien, pero si nadie está dispuesto a pagar por lo que estás ofreciendo, es muy probable que tu iniciativa no tenga el éxito estás esperando. Por esto es fundamental hacer un análisis del mercado, de los competidores actuales, de los precios y de los costos en los que vas a incurrir para construir tu portafolio de productos o servicios.

¿Ves un mercado potencial amplio? ¿Crees que su oferta podría resultarle atractiva a este mercado?  ¿Cada venta unitaria te generaría un margen positivo? ¿Cuántas unidades tendría que vender para sostener tus gastos de funcionamiento y dejarte una remuneración?

De igual manera, volviendo al concepto de innovación significativa, sobre el cuál he escrito en varias de mis columnas, es importante que te hagas la pregunta de si realmente lo que piensas ofrecer va a mejorar la experiencia de tus clientes y va a aportar en algo al bienestar de la comunidad.

 4. Consíguete un mentor

Es muy importante que te apoyes en la experiencia de alguna persona que haya caminado ya por el camino del emprendimiento. La experiencia adquirida por un emprendedor puede ser invaluable para para ti en este momento y te puede permitir aprender de los errores de otros, para no cometerlos tu mismo.

De igual manera, es posible que tu pasión por tu idea te haga perder perspectiva y contacto con la realidad. Un buen mentor puede analizar más objetivamente muchos aspectos del negocio y hacerte las preguntas claves para que aterrices tu idea en un proyecto que resulte viable y factible.

 5. Encuentra algo en lo que tu oferta sea única y crea una promesa de valor que la respalde

Una vez hayas determinado que tu idea es buena, que tienes un mercado potencial interesante y que eres la persona idónea para aprovechar esta oportunidad, es importante que trabajes en desarrollar su promesa de valor.

¿En qué es tu oferta diferente a la de sus competidores? ¿Por qué comprar tu producto o servicio va a ser mejor que comprar alguno ya existente? ¿Cómo vas a mejorar la experiencia de tus clientes?

Esta promesa de valor debe poderse expresar en máximo 20 segundos. Debe tenerla muy clara, para que cada vez que te pregunten de qué se trata tu nueva iniciativa, puedas responder sin ni siquiera pensarlo. Luego ésta será la base de tu campaña de comunicación. 

 6. Minimiza tu riesgo

Entiendo que el optimismo es el motor del emprendimiento. Pero piensa muy bien, más con tu cabeza que con tu corazón, cuáles son los riesgos para ti y las personas alrededor tuyo si esta iniciativa no tiene éxito. Busca dar el salto sabiendo que tienes un colchón debajo por si la cuerda se rompe.

¿Puedes seguir en tu trabajo actual y trabajar horas extras en tu nuevo emprendimiento? ¿Puedes negociar para quedarte en tu empleo actual trabajando medio tiempo? ¿Puedes generar un ingreso alternativo seguro mientras tu iniciativa arranca?

Siempre existe la opción de buscar fondos de terceros que le permitan comenzar con más tranquilidad. Sin embargo, ten en cuenta que este tipo de socios inversionistas crean presiones adicionales, las cuales no siempre son sanas para tu negocio y para tu tranquilidad. Hazle entender a tu inversionista que todo emprendimiento tiene riesgos y que existe la posibilidad de que nunca reciba de vuelta su inversión.

7. Sal al mercado lo más ligero posible

En “Lean Startup”, el autor estadounidense Eric Riese habla del concepto del producto mínimo viable. Este concepto ha tenido una acogida enorme entre emprendedores y académicos, especialmente porque ayuda a los empresarios a minimizar el riesgo de entrada en un nuevo negocio. La teoría se basa en que a pesar de que estés muy seguro de que tu idea va a ser exitosa, e incluso si realizas exhaustivas investigaciones de mercado, sólo al tener contacto real con los clientes finales vas a poder determinar si la idea tiene acogida o no entre sus compradores.

De esta forma, la teoría dice que es determinante salir al mercado con un producto mínimo viable, así este no esté ciento por ciento terminado, para poder recibir retroalimentación de los clientes lo más rápido posible. Así, podrás hacer las iteraciones necesarias para afinar tu oferta hasta convertirla en productos y servicios que tus clientes necesitan, desean y por los cuales están dispuestas a pagar.

 

* Nicolás Vergara es Director estratega de Brujita Diseño e Innovación.

 

 
 

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